SeaWorld cambia de estrategia con una nueva montaña rusa

SeaWorld cambia de estrategia con una nueva montaña rusa

SeaWorld1

 

La empresa estadounidense SeaWorld anunció hoy la apertura de una nueva montaña rusa en su parque temático en Diego (California, EE.UU.), con lo que refuerza su cambio de modelo de negocio para acabar con los espectáculos con orcas en directo, reseña EFE.





“Electric Eel”, que según reveló la empresa se abrirá al público en 2018, será la atracción más grande y más rápida de los parques SeaWorld, que intenta recuperar sus niveles de público después de dos años de polémica y una menor asistencia.

En un vídeo promocional, Seaworld afirmó que “Electric Eel” será “impactante” gracias a su sensación de “gravedad cero” y añadió que alcanzará una velocidad de casi 100 kilómetros por hora y subirá hasta los 45 metros.

La compañía, que cuenta con doce parques, anunció en 2016 que acabaría con los espectáculos con orcas, algo que en San Diego ocurrirá este próximo domingo, informó el diario Los Angeles Times.

El cambio de estrategia empresarial, que estuvo acompañado de una reestructuración en la empresa que costó alrededor de 300 puestos de trabajo, fue provocado por el descenso de visitantes al parque tras la publicación del documental “Blackfish” (2013), que denunció las condiciones de vida de las orcas en los parques temáticos.

El grupo, con sede en Orlando (Florida), informó entonces que trataba de “reducir costos, aumentar la eficiencia, reducir la duplicación de funciones y mejorar las operaciones de la compañía”.

Las orcas de SeaWorld permanecerán en las instalaciones de Estados Unidos, con parques en Orlando (Florida), San Antonio (Texas) y San Diego (California), donde protagonizarán “nuevos e inspiradores encuentros” con los visitantes, en sustitución de los espectáculos tradicionales, indicó entonces la compañía.

La organización por los derechos de los animales PETA reclamó que las orcas de SeaWorld deberían ser devueltas al mar, pero la compañía aseguró que permanecerían con ellos porque ya no se podrían adaptar a la “vida salvaje”. EFE