Crónica Parlamentaria: El Psuv no aguanta una sesión

Crónica Parlamentaria: El Psuv no aguanta una sesión

Foto Referencial
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La crisis interna del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) está afectando el trabajo de la Asamblea Nacional (AN). A tal punto que, el lunes a las 10 de la noche, la dirección de prensa del Parlamento y en la página web, se informó a los diputados que estaba “suspendida” la plenaria prevista para este martes. Pero no solo eso, sino que las reuniones de las comisiones también quedaron en suspenso. Oficialmente, la AN argumenta que debido a que el sábado 5 de julio hay una Sesión Solemne, es que esta semana no se llevó a cabo la plenaria.

Por Janet Yucra M.

El efecto dominó





La versión extraoficial es el “efecto dominó que ha causado el pronunciamiento, primero de Jorge Giordani, luego de Héctor Navarro y en las últimas horas de diputados fieles al chavismo, como Freddy Bernal, quien sorprendió por sus declaraciones y quejas contra la corrupción y la crisis económica que afectan al país”, informaron fuentes de la AN. Indicaron que la directiva del Parlamento decide cuando hacer las sesiones y, “por temor a que alguien del socialismo pueda plantear algún debate, determinaron suspender la plenaria”.

Pero las quejas de Bernal no han sido las únicas. Se conoció que hace dos semanas, un diputado del PCV también escribió un documento “interno” en el cual denunciaba “el burocratismo y la corrupción dentro de la revolución”. Los pasillos del edificio administrativo del Parlamento estaban desiertos ayer, y se informó que la orden fue “apagar los teléfonos y no declarar, porque las críticas se deben hacer a lo interno del partido y no a través de los medios de comunicación”.

La consecuencia de esto es la paralización, de hecho, de la AN, donde en el mes de junio se hizo solamente una sesión. A seis meses de funcionamiento del Parlamento solo se ha sancionado una ley y las comisiones funcionan a medias, salvo la de Finanzas, que ha aprobado más de 140 millardos de bolívares en créditos adicionales; mientras que la comisión de Contraloría ha comenzado a evaluar algunos casos de corrupción y la de Política Interior investiga la violencia en la Universidad Central de Venezuela y el caso del alijo de drogas en el vuelo de Air France.

Por el momento, hasta la sesión del 5 de julio está “en veremos”, porque solamente ha sido convocada, pero no tiene hora, ni se conoce quién será el orador de orden.

La Unidad reacciona

Entre tanto, los diputados de la Mesa de la Unidad emitieron un comunicado, rechazando la falta de actividad en el Parlamento. “Parece evidente que la incapacidad de los dirigentes del Psuv para resolver sus disputas internas ha sido el motivo para volver a darle la espalda al país. Al suspender la sesión, vuelven a negarle al pueblo venezolano los espacios del Parlamento venezolano para debatir sobre sus problemas reales, sobre la inseguridad, sobre el alza de los precios de los productos vitales, la escasez de alimentos y medicinas, sobre la bancarrota de Pdvsa y el endeudamiento de Venezuela”, señala el escrito.

Afirman que “el Psuv no quiere debatir públicamente la carta de Giordani que ha expuesto sus miserias internas, la corrupción que carcome la gestión pública del Estado venezolano, el terrible juego de intereses facciosos que domina al gobierno, en fin, las expresiones del fracaso más absoluto del modelo económico y político que el gobierno de Nicolás Maduro ha pretendido seguirle imponiendo a Venezuela. En un país que reclama soluciones, que necesita propuestas, que exige un debate nacional, la bancada oficialista decide suspender una sesión parlamentaria donde se debieron debatir las propuestas para solucionar los muchos problemas que aquejan al país. La dependencia política de la Asamblea Nacional hace de nuevo su triste aparición para demostrarnos que los conflictos internos del partido oficial, son prioritarios frente a los dramas nacionales. La necesidad de acallar las voces críticas de quienes, hasta ayer, fueron parte de la élite gubernamental, es la verdadera prioridad de la Directiva de la AN. Silenciar es la táctica recurrente entre quienes no tienen la fortaleza para enfrentar la crítica. Una dirigencia sectaria cada día más alejada de los problemas reales, negada a reconocer la legitimidad de cualquier pensamiento distinto, dominada por una ineficiencia y corrupción que ha empañado toda iniciativa, cegada con un discurso panfletario que disimula los problemas que evade culpables, que alarga el vía crucis que sufren los venezolanos