Rolls Royce fabricará propulsores marítimos en Brasil

Rolls Royce fabricará propulsores marítimos en Brasil

El grupo británico Rolls Royce anunció una inversión de 80 millones de reales (unos 34,8 millones de dólares) en la construcción de una fábrica de propulsores marítimos en el estado brasileño de Río de Janeiro.

El anuncio fue hecho por el presidente del grupo para América Latina, Francisco Itzaina, en un evento con empresarios brasileños en Río de Janeiro que contó con la participación del ministro de Economía de Reino Unido, George Osborne, que inició este lunes una visita de cuatro días a Brasil.

Rolls-Royce





El objetivo de Rolls Royce es atender la demanda por propulsores y grandes motores de los astilleros que se han instalado en Brasil para atender las encomiendas del gigante petrolero Petrobras.

La petrolera estatal ha encomendado en los últimos años un número récord de plataformas petroleras marítimas, sondas, cargueros y navíos de apoyo, y exige de sus abastecedores un contenido local en los equipos que en algunos casos supera el 60 %.

La industria de la construcción naval viene creciendo en Brasil impulsada por los descubrimientos de Petrobras en el presal, un horizonte de explotación en aguas muy profundas del océano Atlántico por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor y que puede convertir al país en uno de los grandes exportadores mundiales de crudo.

Rolls Royce pretende iniciar la construcción de su fábrica en mayo próximo en un terreno de 27.000 metros cuadrados en Duque de Caxias, uno de los municipios en el área metropolitana de Río de Janeiro, para poder iniciar las entregas a comienzos de 2015.

De acuerdo con Osborne, la nueva fábrica reforzará la asociación a largo plazo entre Brasil y el grupo británico.

“Las empresas británicas son líderes en tecnologías de exploración y explotación de petróleo y gas en aguas profundas. Ahora queremos garantizar que (esas tecnologías) sean aprovechadas de la mejor forma posible por la industria petrolera de Brasil”, afirmó el ministro británico. EFE